El paso de los años y sus efectos en nuestro cuerpo se hacen notar. La piel de las manos no está exenta de este desgaste y los signos de envejecimiento se muestran en forma de pérdida de firmeza y aumento de volumen en venas y tendones.
Síndrome MadonnaSegún vamos cumpliendo años, la piel de nuestras manos se hace más fina, pierde tejido graso e incluso podemos llegar a sufrir una disminución del hueso. Por si fuera poco, el paso del tiempo añade a la piel esas manchas en el dorso conocidas como ‘léntigos solares‘, manchas que se producen sobre todo por acumulación de radiaciones solares a lo largo de los años. La suma de estos signos de envejecimiento en las manos es conocido como el ‘síndrome Madonna‘, un deterioro que sin duda alguna puede jugarnos una mala pasada… ¿no crees?

La solución nos llega de la mano de Marina Rulló, directora del Centro de Estética Rame, creadora de un avanzado protocolo de estética -sin cirugía- en el que se fusionan las fórmulas y la aparatología más sofisticadas con un claro objetivo: atenuar manchas, ofrecer más volumen en el tejido y conseguir activar el colágeno, es decir… ¡Dar la espalda al síndrome Madonna!

El tratamiento rejuvenecedor de manos cuenta con estos cuatro pasos:

Primer paso

Se realiza una limpieza profunda de las manos con una mezcla de aceites (almendras dulces, aguacate y germen de trigo), que aportaran elasticidad, favorecen la regeneración del tejido y ejercen un efecto antioxidante que contribuyen a conseguir los niveles de hidratación óptimos. A continuación, ayudados por una manopla seca, se eliminan todas las células muertas sin que el tejido sufra.

Hecha la exfoliación y con la piel ya limpia, se aplica una crema hidratante reparadora del tejido junto a una mascarilla con vapor para que penetre mejor el producto. El componente principal de esta crema es la Cera Alba, encargada de crear una barrera impermeable sobre la piel para que la hidratación se mantenga constante en el tejido. Al retirar la mascarilla se aplica una masaje a la mano para dejarla relajada y se aplica un toque final de hidratación.

Segundo paso

La radiofrecuencia es uno de los avances de investigación más destacados en los últimos años de investigación, un tipo de aparatología perfecta para activar el colágeno y conseguir así un aspecto más terso de la piel. Su aplicación se realiza durante treinta minutos y una vez finalizada, las manos se envuelven con una manta térmica para que el calor se mantenga y se active más el colágeno.

Tercer paso

La Mesoterapia Virtual es otro de los grandes aliados en el campo del rejuvenecimiento, y en el caso de las manos, se empleará para aplicar una crema elaborada a base de una fórmula que se obtiene tras la fermentación de la levadura de arroz con la que se realiza el Sake. Todo un descubrimiento resultado de ver cómo los ancianos que trabajaban en las destilerías de Sake tienen sus manos perfectas. Esta fórmula actúa sobre todo para la atenuación de las manchas y lograr la regeneración del tejido más interno.

Finalizada la sesión de Mesoterapia, se realiza una oclusión al tejido con film para mantener el producto.

Cuarto paso

Para finalizar el tratamiento se aplica un sérum con colágeno y germen de trigo que se activará de nuevo con la Mesoterapia. El primero tiene un alto contenido en colágeno y alimenta la célula que anteriormente se activó con radiofrecuencia. El germen de trigo tiene un efecto mascarilla con propiedades nutritivas y descongestivas,  contiene vitamina E, un gran antioxidante, y aporta luminosidad a la piel.

El toque final lo aporta una crema de oro que sellará el producto y le dará luminosidad.

El coste del tratamiento es de 350 € y puedes obtener más información sobre el mismo visitando la web del Centro de Estética Rame.

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